JUEVES, 04 DE JUN.

Armenia y Azerbaiyán firmaron la paz con la mediación de Donald Trump

Los líderes de ambos países firmaron un histórico acuerdo en la Casa Blanca para poner fin a más de 30 años de conflicto. El acuerdo, impulsado por presidente estadounidense , establece una hoja de ruta hacia la paz y prevé la creación de un corredor estratégico para el comercio entre las partes.

Armenia y Azerbaiyán firmaron este viernes un acuerdo histórico ante el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca. Este acuerdo, que busca poner fin a casi cuatro décadas de enfrentamientos en el Cáucaso Sur, establece una serie de compromisos, entre los que destacan el cese definitivo de los combates, la apertura de rutas comerciales, la restauración de relaciones diplomáticas y el respeto mutuo a la soberanía de ambos países. Trump, acompañado por el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, y el presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, destacó la importancia de este acuerdo para la estabilidad regional y mundial.

El acuerdo firmado por los líderes de Armenia y Azerbaiyán marca un antes y un después en el conflicto que marcó la historia de la región desde la independencia de ambas naciones tras la disolución de la Unión Soviética.

En este sentido, uno de los puntos importantes del acuerdo es la creación del Corredor de Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional (TRIPP), que tendrá una extensión de 43 kilómetros a través del territorio armenio. Este corredor, que conectará Azerbaiyán con su enclave de Najicheván, permitirá el tránsito comercial sin obstáculos, aunque el control legal del territorio permanecerá en manos de Armenia.

La novedad radica en que Estados Unidos tendrá derechos de desarrollo sobre esta estratégica ruta, un detalle que resalta el nuevo papel mediador de Washington en la región, reemplazando a Rusia, que históricamente había sido el mediador en el conflicto. Además, Trump firmó acuerdos bilaterales con ambos países para fomentar la cooperación económica, el desarrollo energético y la infraestructura.

En el marco de este acuerdo, el mandatario estadounidense no ocultó su aspiración a obtener el Premio Nobel de la Paz, un objetivo que ha perseguido a través de su diplomacia en otras zonas del mundo, como en las treguas entre India y Pakistán o Ruanda y la República Democrática del Congo.
De hecho, tras la firma del acuerdo, el presidente azerbaiyano solicitó públicamente que Trump sea reconocido con este galardón.

Por otro lado, este acuerdo también pone en evidencia la creciente pérdida de influencia de Rusia en el Cáucaso Sur, una región donde Moscú jugó un rol clave desde la caída de la URSS hasta el final de la Segunda Guerra de Nagorno Karabaj en 2020. La intervención directa de Estados Unidos en el proceso de paz refuerza su creciente poder en la región, desplazando a Rusia, que había sido el principal mediador entre los dos países hasta ahora.

El conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, centrado en la disputa por el territorio de Nagorno Karabaj, ha sido una de las fuentes de tensión más persistentes desde la disolución de la Unión Soviética. En los últimos años, las hostilidades se intensificaron, con una guerra a gran escala en 2020 que terminó con un alto el fuego mediado por Rusia, aunque las tensiones nunca se desvanecieron completamente.

La reciente firma de este acuerdo de paz y la reunión entre los líderes de ambos países en Abu Dabi a principios de julio de este año, apuntan a un nuevo comienzo en la relación bilateral y en la estabilidad de la región.

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