DOMINGO, 19 DE JUL.

Estados Unidos autoriza la venta de petróleo y gas a Cuba bajo estrictas condiciones

Washington permite exportaciones a la isla siempre que el combustible beneficie al sector privado cubano y no al gobierno ni fuerzas armadas, en un gesto limitado en medio de la crisis energética en Cuba.

Estados Unidos anunció este miércoles que permitirá la venta de petróleo y gas a Cuba, aunque bajo condiciones específicas, las empresas interesadas deben garantizar que el combustible se destine exclusivamente a los ciudadanos o empresas del sector privado cubano, y no a instituciones gubernamentales ni al ejército, informó el Departamento del Tesoro. Esta medida representa una variación en su política hacia la isla, afectada por un severo bloqueo energético.

Según las directrices publicadas, las exportaciones de petróleo y gas incluso si su origen inicial es Venezuela podrán ser autorizadas siempre que las empresas se aseguren de que los productos llegarán a manos de particulares o firmas privadas cubanas para uso personal o actividades económicas privadas, incluida la atención de necesidades humanitarias.

En este sentido, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro explicó que las transacciones no deben beneficiar en ningún caso a “personas o empresas vinculadas al ejército, los servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales cubanas”.

La política también aclara que la venta y reventa de crudo venezolano a Cuba podrá recibir licencias específicas si apoya al pueblo cubano y al sector privado de la isla, manteniendo el enfoque en actividades no estatales.

Este anuncio se da en un contexto de grave crisis energética en Cuba, profundizada tras la interrupción de suministros que solían llegar de Venezuela. La escasez de combustible ha generado apagones y dificultades para el transporte y la actividad económica.

Frente a ello, el régimen de La Habana, que desde hace décadas enfrenta problemas económicos estructurales, comenzó a flexibilizar sus normas internas para permitir la importación de combustible por vías privadas por primera vez en casi 70 años.

Además, la medida se conoció mientras el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizaba una visita al Caribe para dialogar con líderes regionales sobre la situación en la región, incluida la crisis humanitaria en Cuba.

Aunque esta autorización representa una apertura limitada, Estados Unidos deja claro que cualquier transacción petrolera hacia Cuba debe alinearse con sus intereses de apoyo al pueblo cubano y no con el respaldo al gobierno o las fuerzas militares de la isla.

En ese marco, las empresas que gestionen estas exportaciones deberán cumplir los requisitos establecidos por el Departamento de Comercio y el Tesoro para evitar sanciones.

De esta manera, la nueva política refleja un intento de aliviar parte de la crisis energética cubana al tiempo que mantiene la presión sobre las estructuras estatales y militares, en medio de tensiones geopolíticas en la región y un cambio en la política de sanciones de Washington.

Últimas Noticias