Estados Unidos evalúa revisar su apoyo a Londres por Malvinas y el Reino Unido sale a endurecer su postura
Una filtración del Pentágono abrió la posibilidad de un giro en la política estadounidense sobre las islas, lo que provocó una rápida reacción de Londres en defensa de su soberanía.
- Internacionales
- Abr 24, 2026
Una filtración surgida en el entorno del Pentágono encendió alarmas en Europa y América Latina al revelar que Estados Unidos evalúa revisar su respaldo histórico a la posición del Reino Unido sobre las Islas Malvinas.
Según trascendió en medios internacionales como Reuters y el diario británico The Telegraph, en círculos de alto nivel del Departamento de Defensa estadounidense circuló una nota interna que plantea posibles represalias contra aliados europeos que no acompañaron plenamente la reciente campaña militar contra Irán.
Entre esas opciones figura la revisión del apoyo diplomático estadounidense a “posesiones imperiales europeas”, en una referencia directa a las Malvinas.
La reacción de Londres fue inmediata ya que desde el Gobierno del primer ministro Keir Starmer, un vocero oficial buscó cerrar cualquier margen de duda: “No podríamos ser más claros sobre la posición del Reino Unido”, afirmó, al tiempo que reiteró que la soberanía de las islas “recae en el Reino Unido” y que el principio de autodeterminación de los habitantes es “primordial”.
El trasfondo del episodio, según coinciden fuentes citadas por Reuters, es el malestar de la administración de Donald Trump con varios aliados de la OTAN, entre ellos el Reino Unido, por no haber brindado apoyo logístico pleno, como el uso de bases o permisos de sobrevuelo, durante las operaciones contra Irán.
En ese contexto, The Telegraph señala que el Gobierno británico inicialmente rechazó el uso de instalaciones clave, incluidas las vinculadas a Diego García, para ataques ofensivos, aunque luego autorizó misiones defensivas destinadas a proteger a ciudadanos británicos ante posibles represalias.
Más allá de que no hay confirmación oficial de un cambio concreto en la política estadounidense, el solo hecho de que la cuestión Malvinas haya sido incorporada en un análisis estratégico del Pentágono introduce un elemento novedoso en la disputa.
Históricamente, Washington ha mantenido una posición de respaldo tácito a Londres, por lo que cualquier revisión, incluso en términos de presión diplomática, podría reconfigurar el equilibrio en un conflicto de larga data con Argentina.
Por ahora, el escenario se mantiene en el terreno de las hipótesis y las tensiones diplomáticas, pero la señal es clara: la guerra en Medio Oriente ya empieza a proyectar efectos colaterales sobre otros puntos sensibles del mapa global.

