Controlar “ñoquis”, licencias y consumo de drogas en la Municipalidad: las reformas que propone el concejal Lifschitz
El edil rosarino Federico Lifschitz presentó una batería de propuestas que ponen la lupa en la planta de personal de la Municipalidad, con el objetivo de evitar “cargos ñoquis” o por herencia familiar.
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- Jul 29, 2025
La motosierra al sector público estaría llegando al Concejo de Rosario. El edil Federico Lifschitz presentó un proyecto que busca auditar a los trabajadores municipales para saber en qué área trabajan, qué funciones cumplen y relevar las licencias por enfermedad, con el fin de “mejorar la productividad del personal y prestar mejores servicios”. También se apunta a que los funcionarios locales –como el intendente, su gabinete y los concejales– sean sometidos a test de narcóticos.
La iniciativa lleva el nombre de “Ajustar lo que no funciona” y se divide en cinco puntos: “Los ñoquis”, “Fiebre falsa”, “El reinado”, “Cargos a dedo” y “Política falopa”.
En diálogo con los medios, entre ellos Conclusión, Lifschitz manifestó: “Son títulos que impactan, pero detrás de esto hay una importante reforma que busca trabajar sobre la administración pública local, entendiendo que el mayor desafío que hoy tiene Rosario es mejorar la productividad de su personal para prestar mejores servicios”.
“Casi el 50% del presupuesto municipal –completó el concejal– se destina a pagar sueldos, por eso entendemos que este paquete de medidas es importante para hacer un uso mucho más eficiente de estos recursos. Primero proponemos un censo para detectar ñoquis, queremos saber qué cantidad de empleados tiene la Municipalidad, qué hacen, en qué áreas trabajan y, por supuesto, poder discriminar a aquellos que están al pedo, que son ñoquis, que están ociosos, de quienes realmente laburan”.
“También apuntamos a terminar con los cargos hereditarios, que ningún hijo de municipal tenga privilegios o preferencias por sobre cualquier otro rosarino, y terminar con los cargos a dedo. Los ingresos a la Municipalidad deben ser mediante concursos públicos, trasparentares, donde prime el profesionalismo. También pedimos una política antidoping para que quienes manejan los recursos y toman decisiones que nos afectan todos los días puedan mostrar a la sociedad que están libres de todo consumo”, enumeró Lifschitz.
Sobre este último punto, aclaró: “Proponemos que desde el intendente y hasta el último funcionario, toda la planta política, se sometan a un narcotest o a un test toxicológico. La primera prueba debería realizarse al inicio del cargo y después pensamos en dos controles aleatorios a lo largo del año, que van a ser pagados por cada uno de los funcionarios y fiscalizados por la Facultad de Bioquímica de Rosario”.
Finalmente, el concejal apuntó contra las licencias médicas de los trabajadores municipales: “Hay un número importante que no son acordes a una patología que justifique la ausencia del empleado. Esto hace que los servicios públicos se vean resentidos y que el resto del personal que sí cumple con sus funciones esté sobrecargado.
¿Qué números considera el proyecto?
“Censo para detectar ñoquis”
En este apartado, Lifschitz propone “relevar a todos los que prestar servicio en la Municipalidad, sean de planta permanente, transitoria o contratados”. Según datos proporcionados por el propio funcionario, el estado local cuenta con 11.41 empleados y las áreas con más trabajadores son Salud, Ambiente, Cultura y Control y Convivencia.
“Fiebre falsa”
El concejal busca saber cuántos trabajadores municipales tienen licencias médicas y, en caso de que así sea, conocer el tipo y la duración de estos permisos.
“El Reinado”
El documento propone que “ningún familiar directo de un municipal va a tener preferencia por sobre cualquier otro rosarino”. Para ello, solicita que se modifique el Estatuto Municipal para “prohibir el ingreso por vínculo familiar”.
“Cargos a dedo”
En este punto se apunta a que los nuevos ingresos en la Municipalidad sean por concursos públicos y abiertos, evaluación de antecedentes, examen escrito, entrevista y una evaluación de la salud física y mental. Estos controles serán llevados adelante por un comité evaluador multidisciplinario.
“Política falopa”
Por último, el proyecto indica que si algún funcionario da positivo en las pruebas de narcolemia, deberá ser desplazado del cargo, pero “sin exponer su problemática”.
Controlar “ñoquis”, licencias y consumo de drogas en la Municipalidad: las reformas del concejal Lifschitz by Conclusión TV

