El efecto del dólar se sigue sintiendo en los comercios rosarinos. Deste este lunes, el pan aumentó entre un 15% y un 20%, vendiéndose el kilo a un precio de entre 60 y 65 pesos en las panaderías habilitadas.

Así lo confirmó a Conclusión el presidente de la Asociación de Industriales Panaderos de Rosario, Gerardo Di Cosco, quien explicó que esta suba se debe a que “el precio de la harina antes de la devaluación era de entre 610 y 630 pesos la bolsa de 50 kilos y hoy está entre 800 y 840”.

Además, otros insumos como las margarinas, los derivados de grasas y aceites aumentaron casi un 35% también por el mismo tema del dólar. “Todo lo que sea referido a los commodities aumentaron al compás del dólar”, explicó Di Cosco.

En ese sentido, el referente panadero expresó que vienen denunciando desde hace tiempo “la evasión que hubo de los grandes exportadores que siempre se quejaron de que no había trigo en el país y resulta que el trigo estaba, lo tenían escondido, no lo querían vender”, lo que afecta directamente al precio de la harina. “Todo el manejo que siguen haciendo las grandes exportadoras que lamentablemente manejan nuestro país”, agregó.

De esta manera, el pan promedio ya aumentó el lunes entre un 15% y un 20% en las panaderías “que están debidamente habilitadas y trabajan como corresponden (no las clandestinas)”, encontrándose entre 60 y 65 pesos el kilo de mostrador.

De allí se desprende una gran preocupación para los vendedores, ya que el aumento impacta “directamente en el consumo”.

“Quiero remarcar esto porque el termómetro es el bolsillo de la gente. Es cada vez menos el dinero para llevarse productos y vemos con suma preocupación estas medidas, porque hoy para nosotros aumentar significa vender menos y con el riesgo de mantener abiertas nuestras panaderías porque ahora viene la época mala para nuestro negocio que es el calor, y la gente consume menos. Ahora eso se agrava con estos aumentos”, manifestó a Conclusión Di Cosco.

José Álvarez, de la Cámara de Industriales panaderos de la Capital Federal, aseguró a la prensa que esta situación “es una locura” (el mismo adjetivo que utilizó Di Cosco) y que le hace “acordar al 2002 cuando los molinos y los acopiadores especularon por el valor del dólar”.

“Ya están hablando de un precio fijo de entre 850 y 900 pesos para la bolsa de 50 kilos cuando la semana pasada estaba 600 pesos. Esto es una barbaridad”, se quejó Álvarez, informando que en Buenos Aires hay panaderías en donde el kilo de pan ya cuesta 90 pesos.