Menos pan en la mesa: el consumo en panaderías de Rosario bajó alrededor del 15%
Jerónimo Diab, reconocido referente del sector, señaló a Conclusión que "hay poco nivel adquisitivo y la gente va seleccionando las prioridades. Los impuestos han seguido subiendo y no alcanza para todo".
- Conclusion TV
- Sep 2, 2025
El sector de panaderías en Rosario atraviesa un momento complejo: el consumo de pan cayó entre un 10 y un 15 % respecto al año anterior, mientras los panaderos enfrentan fuertes aumentos en tarifas y materias primas.
Jeremías Diab, reconocido referente del sector, señaló a Conclusión que «hay poco nivel adquisitivo y la gente va seleccionando las prioridades. Los impuestos han seguido subiendo y no alcanza para todo».
Admitió además que, aunque cada tanto se atraviesa una crisis, esta vez los problemas no obedecen al clima: «A veces pasa por el bolsillo de la gente y las prioridades ya que las familias adquieren solo lo estrictamente necesario, limitándose a productos esenciales y prescindiendo de tortas, postres y facturas que antes eran habituales».
Pese a la baja en la demanda y la alarma encendida a nivel nacional por el cierre de 14.000 panaderías en todo el país, el panorama urbano en Rosario ofrece matices esperanzadores. En el centro de la ciudad, “no se observan bajas de panaderías”, sino que por el contrario, “cada vez más negocios, cada vez más competencia, negocios muy bonitos; están de moda las cafeterías con croissant y facturas y vemos que está en auge el rubro”, afirmó Diab.
No obstante, algo que sí preocupa a las empresas del sector son los aumentos en insumos y tarifas. La margarina tuvo una suba significativa entre mayo y junio, mientras que otros componentes permanecieron estables. A esto se suman costos operativos que no paran de aumentar: “La luz nunca dejó de subir. La última tarifa del 2023 a hoy estoy pagando 5 veces más caro”, enfatizó el empresario.
Para intentar aliviar la situación, el sector mantiene contacto con autoridades provinciales y espera gestiones que permitan descuentos en los servicios públicos.
Este contexto encuentra al sector en plena temporada alta -invierno- que normalmente impulsa las ventas. Sin embargo, los panaderos atraviesan una temporada atípica afectada por la crisis económica. La combinación de menor ingreso disponible y alta presión de costos genera una ecuación difícil de sostener.
Diab confía en que la situación mejore con el avance de la temporada de eventos -catering, fiestas, comuniones-, habitual motor del consumo en la primavera y el verano. “Esperemos que repunte de alguna forma, por lo menos podamos seguir manteniendo un poco las ventas”, deseó.

