Mónica Gutiérrez: “Mezclar todo en la misma ensaladera perjudica a la democracia»
Durante una reunión de la Comisión de Libertad de Expresión del Congreso, la periodista cuestionó el vínculo del gobierno de Javier Milei con los medios y advirtió que la degradación del periodismo profesional puede dejar a la sociedad sin una herramienta para controlar al poder y distinguir información de desinformación.
- Conclusión en Buenos Aires
- Por Aldo Battisacco
- Sep 11, 2026
La periodista Mónica Gutiérrez planteó una fuerte advertencia sobre el estado de la libertad de expresión y el lugar de la prensa durante el gobierno de Javier Milei. Al participar de una reunión autoconvocada de la Comisión de Libertad de Expresión del Congreso, sostuvo que el problema excede los ataques personales contra periodistas y alcanza al propio funcionamiento del sistema democrático.
Frente a las críticas y descalificaciones provenientes del poder político, Gutiérrez evitó concentrar su exposición exclusivamente en la figura presidencial y apuntó a una cuestión que consideró más preocupante: la aceptación que distintos sectores de la dirigencia hacen de ese escenario.
“No necesito calificarla porque creo que está en la vista del país todo”, respondió al ser consultada por la relación entre Milei y los medios. Y enseguida puso el foco en lo que, a su entender, constituye el problema de fondo: “El silencio y la naturalización que hace la dirigencia de este mandato”.
Para la comunicadora, defender a la prensa no significa únicamente respaldar a quienes trabajan en los medios. Lo que está en discusión, afirmó, es la función que cumple el periodismo profesional dentro de una sociedad democrática.
“Detrás de cada periodista hay un rol, y ese rol es el periodismo profesional. Y el periodismo profesional es una institución de la democracia”, sostuvo.
Desde esa perspectiva, consideró que el deterioro de las condiciones en las que se ejerce la profesión termina afectando a toda la sociedad. Incluso reconoció que el periodismo tiene errores y aspectos cuestionables, pero remarcó que eso no justifica su debilitamiento.
“Con sus más y con sus menos, como todas las instituciones tienen sus zonas oscuras, debe ser preservada si queremos vivir en democracia”, afirmó la periodista en rueda de prensa de la que participó Conclusión.
Una profesión atravesada por la precarización
Gutiérrez también describió un escenario particularmente crítico para los trabajadores de prensa. “Obviamente que la profesión está precarizada, bastardizada, maltratada e ignorada”, señaló.
Pero su preocupación no se limitó a las condiciones laborales ni a los ataques contra periodistas. Advirtió que existe una responsabilidad política más amplia y recordó que el deterioro de la prensa puede terminar afectando a dirigentes que hoy no ocupan el lugar de quienes ejercen el poder.
Los dirigentes de un lado y del otro deben saber que algún día pueden estar también en el poder ellos y que habrán perdido una herramienta
La advertencia apunta así a una cuestión que trasciende las diferencias partidarias: una dirigencia que acepta el debilitamiento de los medios cuando ese proceso afecta a sus adversarios puede encontrarse, más adelante, sin herramientas periodísticas para denunciar abusos o investigar al poder cuando las circunstancias políticas cambien.
La disputa por la información en la era de las redes
La periodista también cuestionó la tendencia a equiparar el trabajo profesional de los medios con el universo de contenidos que circula actualmente por redes sociales y plataformas digitales.
En un contexto marcado por la sobreabundancia de información y la expansión de contenidos falsos, reivindicó el papel de los periodistas como una instancia de selección, verificación e investigación.
El periodismo, sostuvo, debe conservar la capacidad de ofrecerle a la sociedad una forma de “discriminar lo verdadero y lo falso”.
“Mezclar todo en la misma ensaladera perjudica a la democracia, no sólo a los periodistas”
En particular, defendió el valor del periodismo de investigación y cuestionó que medios tradicionales, periodistas, redes sociales y cualquier otro contenido digital sean colocados en un mismo nivel.
Para Gutiérrez, esa confusión no es una discusión meramente corporativa ni una disputa entre trabajadores de prensa y dirigentes políticos. El riesgo, planteó, es que la sociedad pierda mecanismos para conocer lo que ocurre y controlar a quienes toman decisiones.
“Una brújula para discriminar lo verdadero y lo falso”
Sobre el final de su intervención, la periodista sintetizó su planteo con una advertencia sobre las consecuencias que podría tener el debilitamiento definitivo del periodismo profesional.
“La sociedad habrá perdido una brújula para discriminar lo verdadero y lo falso si se saca de escena el periodismo profesional”, afirmó.
El deterioro de la prensa puede parecer conveniente mientras afecta al adversario, pero sus consecuencias permanecen cuando el poder cambia de manos
De esta manera, Gutiérrez colocó la discusión sobre la prensa en un terreno más amplio que el de las controversias entre el Presidente y determinados periodistas o medios. Para la periodista, lo que está en juego es la existencia de una herramienta institucional capaz de investigar, controlar al poder, verificar información y ofrecer elementos para que la ciudadanía pueda formar su propia opinión.

