Miseria planificada y fractura social: ¿a quién le alcanzan $392.815 para vivir?
La línea de pobreza está determinada por ese monto, pero no contempla el pago de alquiler. La política pública se diseña con fotos que dejan grandes sectores de la población fuera de plano.
- Economía
- Nov 13, 2025
El país está socioeconómicamente fragmentado y las estadísticas oficiales exponen una foto que no cuadra. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) indicó este miércoles que una persona puede cubrir todos sus gastos básicos mensuales con 392.815 pesos, algo totalmente irreal para una gran porción de la ciudadanía.
La línea de pobreza está determinada por ese monto de 392.815 pesos. Es una Canasta Básica Total individual que incrementó en 3,1% en octubre respecto al mes anterior -por encima de la inflación- y 23% en la comparación con octubre del año pasado.
El número es una ficción que se cae a pedazos con solo algunas preguntas. ¿Qué pasa si la persona debe afrontar el pago de un alquiler? A eso, el Indec no lo contempla. Únicamente toma como «gastos de vivienda» los relacionados a servicios públicos, así que no referencia montos específicos asociados a alquileres o expensas.
Según los datos obtenidos por el Censo 2022, al menos 7,9 millones de personas alquilan en Argentina, algo que representa un 17,4% de la población total. Hay estimaciones -como la del Cepa- que sostienen que el proceso de inquilinización continuó en crecimiento en los años siguientes. ¿Cómo se diseña una política pública que esté a la altura si la estadística oficial desplaza del cálculo factores tan nodales?
El Indec informó este miércoles que la inflación de octubre trepó a 2,3% en octubre, acumulando cinco meses sin registrar ninguna baja y exponiendo una marcada tendencia al alza. A la vez, los Servicios superaron a los Bienes en la variación de precios.
A nivel nacional, los Servicios registraron una variación del 2,5%, mientras que los Bienes subieron un 2,3%. La brecha interanual además quedó más acentuada. El primer ítem creció 46,7% entre 2024 y 2025, a la par que los Bienes treparon 24,9%.
Las estadísticas oficiales también sostuvieron que una persona puede comer a lo largo de todo el mes únicamente con 176.150 pesos. Con pararse frente a una góndola, la hipótesis queda jaqueada. Por eso los niveles de consumo todavía no logran recomponer los números que se registraban antes del cambio de Gobierno.
El ancla inflacionaria está en esa contracción del consumo, pero la inflación sube. ¿Dónde está el resultado económico que permite sostener el respaldo a Javier Milei? Una posible respuesta aparece en la fragmentación social, no solo entre los que alquilan y los propietarios, sino también entre los diferentes asalariados.
En septiembre -último dato disponible- los asalariados registrados volvieron a perder contra la inflación, producto de las paritarias pisadas para los trabajadores formales. Los salarios registrados, que incluyen los privados y los públicos, aumentaron apenas 1,3% promedio y perdieron frente a la inflación de ese mes (2,1%).
La fragmentación está en la nominalidad de los salarios. Es decir, el monto con el que se afrontan los gastos mensuales. Es una obviedad, pero el nivel de vida de una persona que cobra alrededor de un millón de pesos y el de una que se acerca al millón y medio es completamente distinto. Hay una fractura entre los asfixiados por el modelo y aquellos que mes a mes acumulan -por más leve que sea- un poco más de oxígeno.
Las canastas básicas -tanto la alimentaria como la total- que mide el Indec también contemplan distintos escenarios, con hogares de tres, cuatro y hasta cinco integrantes. Debajo se deja la tabla en la que aparecen los montos asignados a cada caso.
Para colmo, cabe recordar que las autoridades del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos reconocieron hace tiempo que las ponderaciones que se están utilizando para medir están desactualizadas. Aun así, el ordenamiento -que después habrá que ver en detalle- no llega.



