DOMINGO, 19 DE JUL.

Rosario, ciudad del helado: creció la cantidad de heladerías, pero estiman que la venta de cada comercio cayó hasta un 18%

Desde la Cámara Industrial y Comercial del Helado Artesanal adelantaron a Conclusión que en lo que resta del verano podría haber “mínimos” ajustes de precios, mientras que por cuestiones climáticas las ventas al inicio del verano no fueron las esperadas.

 

Las heladerías artesanales de Rosario se preparan con bombos y platillos para la temporada de verano, aunque de momento el aumento de temperaturas no implicó un repunte en las ventas. Desde la Cámara Industrial y Comercial del Helado Artesanal observaron que las lluvias y las caídas de temperaturas registradas en los últimos fines de semana no ayudaron al consumo, mientras que creció la cantidad de comercios en la ciudad, lo que dispersó la concurrencia de clientes y generó que bajen los despachos de cada local.

“Las ventas vienen atadas al clima. Venimos de siete u ocho fines de semana en los que no deja de llover o de refrescar y nuestro producto, más allá de que es elegido por la mayoría de los rosarinos como postre, está vinculado a las condiciones meteorológicas, que, si mejoran, acarrean un repunte en la actividad económica”, detalló a Conclusión el presidente de la Cámara Industrial y Comercial del Helado Artesanal, Ciro Cacciabue.

A esto se suma que en el último tiempo abrieron muchas heladerías en la ciudad, frente a un mercado que se mantuvo estable. En comparación con igual período del 2024, se observa que las ventas en cada negocio cayeron entre un 15% y 18%, aunque el heladero aclaró: “Esto no quiere decir que haya bajado el consumo. Creemos que los volúmenes totales se mantienen, pero hay una mayor dispersión por una mayor oferta”.

Además, apuntó que los insumos para fabricar helado aumentaron en línea con la inflación: “Salvo unos productos importados, como el cacao, que está dolarizado, o alguno que está muy de moda, el resto evoluciona acorde al nivel general de precios. La leche tiene cierta estacionalidad, depende de cuestiones climáticas y las pasturas”.

Sin embargo, no ocurrió lo mismo con la energía eléctrica, que actualmente es el mayor gasto que los heladeros deben afrontar: “Los costos operativos, sobre todo de servicios, han aumentado muy por encima de la inflación, pero el mercado no acepta que lo traslademos a los precios. Los salarios y nuestros productos suben en línea con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), pero los servicios se incrementan dos o tres veces más. La energía eléctrica es nuestra materia prima fundamental, como la crema, la leche, el azúcar o el dulce de leche, pero en dos años tuvo un alza que superó el 900%, un aumento de esas proporciones impacta de forma directa en los costos”.

En cuanto a los precios del helado, Cacciabue manifestó: “En lo que va del año la variación fue menor a la inflación estimada, que es cercana al 30%, así que, si va a haber ajustes en lo que resta del verano, van a ser mínimos. La Cámara observó que las subas varían entre el 1% y el 3% y a veces son trimestrales. El helado no es un producto de primera necesidad, pero es uno de los pocos placeres económicos que quedan. Es desestresante pasar por una heladería, sentarse, tomarse un heladito refrescante en un lugar climatizado, y después seguir con los problemas que trasladamos todos los días. Queremos dar un servicio de calidad, un momento de satisfacción y que sea una experiencia gratificante”.

Al respecto, observó ir a tomar un helado es el plan más económico para las familias: “Podés ir a una heladería de barrio, donde un cucurucho de dos gustos está entre $4.000 y $5.000, casi el valor de un café. En Rosario encontrás muy buena calidad de helados. Comparado con el precio de otras ciudades, ya sea dentro de la misma provincia o de Buenos Aires, estamos entre un 25% o 30% más baratos, justamente por la competencia que tenemos. Además, somos todas pequeñas y medianas empresas (pymes) generadoras de mucha mano de obra”.

El titular de la Cámara de Heladeros señaló que las ventas de cara a las celebraciones de fin de año estuvieron “en concordancia con años anteriores”, aunque destacó que hubo un repunte con respecto a la Navidad del año pasado, dado que en aquel momento el clima no ayudó y la Nochebuena fue lluviosa y fría.

Al ser consultado sobre si en los próximos meses podría volver a lanzarse el “Acuerdo Santa Fe”, que ofrecía un precio promocional en el cucurucho o cono de dos bochas, Cacciabue adelantó que de momento no barajan esta opción dado que no implicaba un beneficio para los productores. No obstante, indicó que cada heladería ofrece ofertas especiales durante la semana.

“Ahora cada heladería decide en qué momento hacer alguna acción promocional, por eso el cliente tendrá que estar atento a las distintas ofertas del mercado”, recomendó el heladero, quien también deslizó que algunas aplicaciones de delivery a veces subsidian el precio del helado para ofrecer descuentos y traccionan el consumo, aunque alertó que los comercios deben pagar un “costo alto” por usar estas plataformas.

“El convenio de Acuerdo Santa Fe no tenía ninguna retribución hacia el fabricante. El Estado se encargaba de la difusión, lo cual agradecemos, pero a todos los gastos operativos los ponía el heladero. Sería más que interesante colaborar con el Gobierno de la provincia, pero que haya un tipo de subsidio para el sector”, cerró Cacciabue.

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