JUEVES, 04 DE JUN.

Preocupación en Fisfe y Came: “Este es un modelo que va a dejar un montón de gente afuera”

Martín por los industriales y Diab por los comerciantes alertaron sobre la caída de la actividad y un horizonte opaco para ambos sectores. “Hace muchos meses que venimos con volúmenes negativos de venta y con pocas posibilidades de pensar por qué esta ecuación va a cambiar”, dijo el titular de Came.

 

El horizonte del comercio y la industria, visto por los titulares de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) Ricardo Diab y de la Federación Industrial de Santa Fe Javier Martín, es objetivamente desalentador. Caída de la actividad y las ventas, mercado interno deprimido, crisis de la industria, pérdida de puestos de trabajo, crédito a tasa muy alta, dólar planchado y apertura sin control de las importaciones conforman, para los dirigentes, un combo letal que no encuentra siquiera un freno en el corto plazo. “Este modelo va a dejar un montón de gente afuera”, aseguró el industrial.

Comerciantes e industriales se reunieron este lunes en la Asociación Empresaria de Rosario para debatir sobre el presente de ambas actividades, que están estrechamente vinculadas. “La preocupación es que desde nuestro sector comercial ya hace muchos meses que venimos con volúmenes negativos de venta y con pocas posibilidades de pensar por qué esta ecuación va a cambiar hacia el futuro si no hay nada que cambie para lo nuestro”, dijo por su parte Diab .

El presidente de Came y de la Asociación Empresaria de Rosario (AER) agregó que “nos afecta más allá de la condición de la baja de consumo y sus motivaciones, también tenemos una fuerte competencia. Hoy se abre el mercado comercial con otras estrategias, que bien que podemos y debemos asumirla, pero también nos identificamos con la industria, porque más allá de que un comercio puede vender productos de cualquier parte, de cual origen, también nos ocupa que nuestra industria local siga subsistiendo”.

En términos de mercado interno, Diab planteó que “nuestros clientes son seguramente trabajadores de alguna de las industrias. Por eso, encontrar ese equilibrio entre lo que el Estado pretende, bajar precios, que puedan comprar productos de cualquier parte del mundo con una calidad determinada y a un mejor precio, que coincida con las necesidades que tiene el trabajador nuestro, con las posibilidades que tiene nuestra industria”.

“Plantas cerradas y más desempleo”

Martín, titular de Fisfe, sostuvo por su parte que ven “con mucha preocupación el 2026, fundamentalmente porque no hay medidas que estén estructuradas en una política industrial. Creo que explícitamente el Gobierno nacional ha dicho que no va a tener política industrial y realmente nos preocupa porque vamos a contra el mano del mundo”.

Para el dirigente, “no hay país desarrollado que no esté intentando proteger su valor agregado, sus puestos de trabajo calificados, su industria nacional. Y a partir de ahí es que tampoco vemos medidas que nos ayuden frente a una competencia con un país como China”.

 

 

Martín explicó que “esta no es una lucha comercial, esta es una lucha de un sistema en donde el gobierno chino subsidia muy fuertemente la producción de materias primas como el acero, aluminio, energía, subsidia las exportaciones y para eso nosotros tenemos que competir con una infraestructura logística que es muy cara”.

También planteó diferencias negativas para competir con el gigante asiático porque “tenemos un sistema tributario con una carga impositiva muy elevada y después también tenemos un costo de financiamiento en donde prácticamente es imposible financiar proyectos productivos a largo plazo a tasas razonables”, por las altas tasas de interés. “Entonces, en ese contexto -continuó- una apertura a esta velocidad y de esta manera tan irrestricta lo único que va a generar es más plantas cerradas y más desempleo”.

Igualar la cancha

El presidente de Fisfe planteó que los industriales están dispuestos a competir, pero con reglas que le permitan hacerlo, y que el Gobierno no ofrece al sector.

–¿Qué posibilidades de reconversión hay teniendo en cuenta que el Gobierno pone el acento sólo en algunas actividades como petróleo, energía, agro y finanzas?

–Creo que tenemos que pensar. Argentina no puede producir todo, pero tampoco puede importar todo. Si nosotros no tenemos actividades de valor agregado, vamos a tener sueldos paupérrimos. La única manera de que tengamos desarrollo social es con más industria. Por supuesto que la mayoría de las industrias han invertido mucho en tecnología. Por supuesto que tenemos que incorporar más tecnología, ser más eficiente. Eso está fuera de discusión.

Para Martín, “el país debe acompañar también con reformas estructurales que todavía no están. Sin que estén hechas las reformas, lo único que hace es anticipar el costo de la transición, anticipar el aumento en el desempleo y posterga igualar la cancha, que es lo que nosotros estamos pidiendo”.

Y concluyó: “Entonces, ¿la industria tiene que invertir? Sí, ha invertido muchísimo y evidentemente las tecnologías actuales, como mencionaba Ricardo recién, en la industria son fundamentales. Pero tenemos que tener una política nacional para precisamente igualar la cancha”.

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