DOMINGO, 19 DE JUL.

Trabajadores y jubilados se movilizan, apuntan contra el ajuste en el PAMI y reclaman por salarios congelados

ATE y el Frente de Jubilados en Lucha protestaron también por la falta de prestaciones, de medicamentos y advirtieron sobre un deterioro creciente en la obra social que impacta tanto en trabajadores como en afiliados.

 

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Rosario y el Frente de Jubilados en Lucha (Frejel) movilizaron este miércoles por la mañana frente a las puertas de PAMI II debido a la “crisis institucional y el proceso de vaciamiento” que atraviesa la obra social de los jubilados.

Al respecto, señalaron que ello afecta tanto a la planta de trabajadores como a la calidad de atención a los jubilados.

En tal sentido, la secretaria general de la junta interna ATE PAMI Rosario, Melina Gutiérrez, señaló: “Seguimos visibilizando lo que ocurre en el PAMI de Rosario, desvío de cápitas, desguace, falta de inversión y una grave falta de personal”.

“Estamos con un salario totalmente congelado hace casi un año; hay más de 300 trabajadores por debajo de la línea de la pobreza”, subrayó, para enseguida completar: “Lo que buscamos es que se declare la emergencia del PAMI, hay una crisis sanitaria y prestaciones que no están llegando”.

Más adelante, recalcó: “Esta gestión no cumple ni con los trabajadores ni con los jubilados, y por eso vamos a seguir visibilizando el conflicto en todo el país”.

En tanto, el secretario general adjunto de la misma organización, Roberto Utrera, ironizó al marcar que “son héroes para la foto, pero a la hora de prestarles servicios no están a la altura”.

“Hay un proyecto para transformar el PAMI en un hospital de día, dejaría de hacer cirugías e internaciones y todo pasaría al privado”, redondeó.

Enseguida, expuso: “En los privados hoy tenés topes, estudios cada 150 o 180 días, cuando los adultos mayores necesitan controles mucho más frecuentes”.

“Muchos jubilados tienen que elegir entre comer o comprar medicamentos; algunos directamente dejan de tomar las dosis completas”, reveló.

A su turno, Néstor Scarpone de Frejel expuso con contundencia: “Cobramos 400.000 pesos, tenemos que elegir entre comprar medicamentos o comer. No dan toda la medicación y en muchos casos tenemos que pagarla de nuestro bolsillo”.

Asimismo, aclaró que “esto no es solo en el PAMI, es una situación de todo el país: salarios de miseria y más desocupación que afecta a los jubilados”.

Finalmente, ilustró: “Si judicializás una prestación, no te la hacen nunca; por eso tenemos que venir a presionar para que nos atiendan”.

Últimas Noticias