JUEVES, 05 DE NOV.

Grave denuncia de los marinos: alertan que abrir el cabotaje a barcos extranjeros destruirá miles de empleos

El secretario general de los Conductores Navales, Mariano Vilar, confrontó las reformas de la gestión nacional durante una entrevista televisiva. Detalló el impacto ambiental, operativo y económico que sufrirá el transporte local si abren los ríos a banderas internacionales sin equilibrar los impuestos.

 

El plan oficial para liberar el cabotaje marítimo encendió las alarmas en el sector portuario y generó una dura respuesta gremial.

Así el secretario general del Sindicato de Conductores y Motoristas Navales de la República Argentina (Siconara),Mariano Vilar, aseguró en una entrevista con Eduardo Feinmann por A24 que la iniciativa terminará liquidando la flota propia.

El dirigente apuntó contra la idea de permitir que embarcaciones de otros países operen libremente en rutas internas y señaló que «eso golpeará directo a los trabajadores locales».

La propuesta oficial busca abaratar costos logísticos. Sin embargo, los gremios ven un peligro inminente para la soberanía y la economía regional.

Vilar detalló las secuelas de abrir las vías navegables y pronosticó la pérdida de miles de puestos de trabajo directos e indirectos, además de una fuerte fuga de divisas.

La flota argentina hoy compite en una desventaja feroz frente a las banderas de conveniencia.

“No podemos confundir reducción de costos con desarrollo ni creer que importar servicios es una solución”, disparó el sindicalista.

Para el sector, el verdadero problema radica en la presión fiscal y las asimetrías operativas que traban a los empresarios locales.

Si esas condiciones no se revisan, el mercado quedará en manos extranjeras.

“Sustituir nuestros buques por embarcaciones extranjeras solo profundizará la pérdida de capacidades estratégicas y de trabajo argentino”, sentenció.

El conflicto también salpica a la política del interior.

Vilar criticó de forma abierta a los gobernadores de las provincias litoraleñas que apoyan estas medidas de desregulación.

A su criterio, estos mandatarios respaldan decisiones que aceleran el desguace de la estructura naviera nacional, ignorando los peligros ecológicos que implican los controles laxos en barcos ajenos.

Los trabajadores demandan reformas estructurales que bajen los costos sin regalar el mercado.

«Quieren competir, pero bajo las mismas reglas que los armadores de afuera», expuso Vilar.

El dirigente cerró su postura con un reclamo directo al Ejecutivo: “Necesitamos igualdad de condiciones para que nuestros buques puedan competir y nuestro país pueda decidir sobre su propio desarrollo”.

La entrega de las rutas fluviales parece el próximo gran choque entre los sindicatos y el Gobierno de Javier Milei.

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