Estados Unidos envía destructores a Venezuela y aumenta la recompensa para capturar a Maduro
La tensión entre norteamérica y el país sudamericano crece tras el envío de navíos a aguas cercanas al país caribeño y la decisión de Washington de elevar a 50 millones de dólares la recompensa por la captura del mandatario, acusado de narcotráfico.
- Internacionales
- Ago 20, 2025
Estados Unidos comenzó con el despliegue de tres destructores de misiles guiados Aegis hacia las aguas cercanas a Venezuela, como parte de los esfuerzos para intensificar la lucha contra el narcotráfico en la región. Esta medida coincide con un aumento de la presión ejercida por la administración de Donald Trump sobre el presidente Nicolás Maduro, quien enfrenta acusaciones de liderar un cartel de narcotráfico.
Según un funcionario de la Casa Blanca, los buques Gravely, Jason Dunham y Sampson llegarán en los próximos días para reforzar las operaciones antinarcóticos, mientras Estados Unidos amplía su estrategia para desmantelar los cárteles latinoamericanos. Además, el despliegue forma parte de un operativo de gran escala que incluye alrededor de 4.000 marines en el Caribe. Además de los tres destructores, el plan contempla el uso de aviones de patrulla marítima P-8 Poseidon, varios buques adicionales y al menos un submarino de ataque.
La tensión entre ambos países escaló rápidamente, especialmente después de que Estados Unidos designara a varios grupos, como el Tren de Aragua y la MS-13, como organizaciones terroristas extranjeras en febrero de este año.
En respuesta, Maduro no solo acusó a Washington de intensificar sus amenazas, sino que anunció el despliegue de más de cuatro millones de milicianos en todo el país.
El mandatario venezolano, en un acto televisado, afirmó que activará un «plan de paz» que involucrará a sus milicias, las cuales deben estar “preparadas, activadas y armadas” para hacer frente a cualquier intento de intervención extranjera.
Simultáneamente, el gobierno de Estados Unidos duplicó la recompensa por la captura de Maduro, llevándola a 50 millones de dólares. Este aumento es parte de sus esfuerzos por combatir el narcotráfico, que, según las autoridades estadounidenses, está estrechamente vinculado a la administración chavista.
Este incremento en la recompensa se inserta dentro de una estrategia más amplia para presionar al régimen de Maduro, quien ya había sido imputado en 2020 por cargos de narcoterrorismo.
Mientras tanto, la Casa Blanca sigue firme en su postura de utilizar todo su poder para frenar lo que consideran un flujo ilegal de drogas hacia Estados Unidos. En este contexto, la llegada de tres destructores a la región tiene como objetivo reforzar las operaciones antidrogas, con el despliegue de más de 4.000 marines que se sumarán a las acciones en las aguas del Caribe y Latinoamérica. Además de los tres destructores, el plan contempla el uso de aviones de patrulla marítima P-8 Poseidon, varios buques adicionales y al menos un submarino de ataque.
No obstante, la respuesta de Venezuela resultó contundente, Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia, aseguró que las autoridades venezolanas también mantienen presencia militar en sus aguas, reafirmando su postura frente a las acciones estadounidenses.
Las acusaciones de narcotráfico continúan siendo una constante, y el gobierno de Trump destacó recientemente la confiscación de bienes vinculados a Maduro por un valor de 700 millones de dólares. Sin embargo, desde Caracas, se rechazan enérgicamente estas denuncias, acusando a Washington de utilizar el narcotráfico como una excusa para presionar políticamente al régimen venezolano y justificar su intervención en la región.

