Comercios e industrias advierten que el incremento de la energía “impactó con dureza en el sector productivo”
Un documento dado a conocer en los últimos días le puso números concretos a este escenario, donde también juega en contra la caída de la facturación por la baja del consumo.
- Economía
- Jul 27, 2026
La Federación Gremial del Comercio e Industria de Rosario difundió un informe en el que advierte fuertes complicaciones derivadas del incremento de las tarifas de la Empresa Provincial de la Energía (EPE). Según relevaron, las subas se ubicaron por encima de la inflación y jaquearon al sector productivo, que atraviesa un escenario signado por la contracción del consumo.
El documento publicado en los últimos días se centra en lo que sucedió entre diciembre de 2025 y junio de 2026, período en el que -apuntan- las tarifas de la EPE sufrieron incrementos promedio del 38,3%.
La Federación le puso números concretos a este escenario para que pueda percibirse cómo las boletas impactaron de lleno en la facturación bimestral de cada sector.
El informe indica que una pyme o local comercial urbano de consumo medio (1.200 kWh//bimestre) pasó de pagar $287.228 en diciembre de 2025 a $401.102 en junio de 2026, representando una suba del 39,6% (+$113.873).
Por otra parte, un taller o pequeña industria (3.000 kWh/bimestre) experimentó una suba de $645.299 a $904.998, equivalente a un incremento del 40,2% (+$259.698).
“Durante el primer semestre de 2026, la inflación acumulada medida por el Indec fue del 16,8% y la medida por el Ipec de Santa Fe resultó de 17,1%. Sin embargo, la energía para el sector productivo aumentó cerca de un 40%, superando el doble de dicho índice”, apuntaron desde la Federación Gremial del Comercio e Industria de Rosario.
Al momento de hacer foco en las razones del desfasaje, el informe identifica dos causas centrales. Por un lado, marca que la EPE aplica actualizaciones mensuales en el Valor Agregado de Distribución (VAD) mediante una cláusula gatillo vinculada directamente al IPC. Esto indexa de forma continua los costos de operación y mantenimiento de la distribuidora.
A la vez, la eliminación de los subsidios federales para el sector productivo obligó a estos segmentos a absorber en un 100% las subas de los precios estacionales dictados por la Secretaría de Energía de la Nación en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
“La suma de un VAD indexado por IPC junto al impacto del costo pleno de la energía mayorista (sin el colchón de los subsidios) generó una ‘doble tracción’ que elevó el valor final del kWh muy por encima de la inflación general”, alertó la Federación.
Y completó: “Este fenómeno no fue aislado, la canasta de servicios públicos nacionales (luz, gas, agua y transporte) acumuló una suba del 54,2% en el semestre. Dentro de este esquema nacional, la luz acumuló subas de hasta el 34% según la categoría, el gas superó el 50% y el agua aumentó en promedio un 20%”.
El panorama se completa con una profunda contracción del consumo, que atraviesa a ambos sectores y disminuye la capacidad de maniobra ante estos incrementos. Ambas tendencias, además, se mantienen firmes. Ni los servicios dejarán de aumentar en el corto plazo ni existen incentivos al consumo que vayan a romper con la dinámica a la baja que mantienen las ventas.

