SáBADO, 07 DE NOV.

Los alquileres subieron más del 30% en el último año: “El inquilino quedó con ajustes más frecuentes y menos protecciones”

El alquiler de un monoambiente en Rosario absorbió el 79,1% de una jubilación mínima, mientras que el salario mínimo, vital y móvil no alcanzó para pagar la renta de este tipo de inmuebles. 

 

Pagar el alquiler es uno de los desafíos que miles de rosarinos afrontan mes a mes: en muchos casos los gastos de vivienda absorben casi la mitad de los salarios, pero la situación es aún más critica para, por ejemplo, quienes perciben la jubilación o el salario mínimo.

El alquiler de un monoambiente en Rosario durante octubre demandó, aproximadamente, $400.000, cuando en septiembre implicaba un desembolso de $380.000. La renta de inmuebles de dos y tres ambientes se mantuvo estable en la comparación mensual y rondó los $520.000 y $650.000, respectivamente.

Los datos se desprenden de un informe realizado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (Ceso), que determinó que en la comparación interanual –es decir, con respecto a octubre del año pasado– el alquiler de un monoambiente subió un 33,3%, mientras que las rentas de viviendas de uno y dos dormitorios se incrementó un 30%.

Si bien para la mayoría de los trabajadores el alquiler demanda cerca de la mitad de sus sueldos, hay algunos sectores más afectados por los aumentos, como los jubilados que perciben el haber mínimo, que en octubre fue de $505.749: un adulto mayor en estas condiciones que renta un monoambiente en Rosario debió destinar el 79,1% de sus ingresos a pagar la vivienda, sin incluir expensas ni servicios y sin considerar otros gastos básicos, como alimentos, salud, transporte o indumentaria.

La situación fue aún más crítica para un trabajador que tiene un ingreso vinculado al Salario Mínimo, Vital y Móvil, que en octubre fue de $391.200 y no alcanzó para pagar el alquiler de un monoambiente en la ciudad (apenas cubrió un 97,8% de los costos de esta vivienda).

El Índice para Contratos de Locación (ICL), publicado por el Banco Central de la República Argentina (Bcra) y utilizado para actualizar los valores de alquileres, mostró un incremento interanual de 31,7% al primer día hábil de octubre.

“Pese a que la oferta de alquileres en pesos se triplicó tras la derogación de la ley, los precios subieron en términos reales. Más oferta da más opciones, pero no mejores condiciones. El inquilino quedó con ajustes más frecuentes, contratos más cortos, mayores exigencias y menos protecciones”, señaló el Ceso, que también estimó que la cantidad de inmuebles ofrecidos en alquiler aumentó un 40% con respecto a octubre del año pasado.

Los valores de alquiler no incluyen expensas, las cuales alcanzan en promedio el 17,8% del costo de la renta: rondan los $71.200 para un monoambiente; los $92.560 para un inmueble de un dormitorio; y los $115.700 para un departamento de dos habitaciones.

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