Volvió a crecer la morosidad de las familias: ya se ubica en el nivel más alto desde la salida del “uno a uno”
Un informe alertó que la mora de las familias pasó de ser del 12,1% en abril al 12,7% en mayo. En el caso de las empresas, el indicador pasó de 3,3% a 3,5%, y el total del sector privado avanzó de 7,3% a 7,7%.
- Economía
- Jun 30, 2026
El último informe elaborado por la Central de Deudores (Cendeu) del Banco Central de la República Argentina (Bcra) alertó que el atraso o la falta de pago de créditos o deudas contraídas con el sistema financiera volvió a crecer en mayo y se ubicó en los valores más altos desde la salida de la convertibilidad, período también conocido como el “uno a uno”, donde un peso valía un dólar.
Otro fenómeno que llamó la atención fue el sector etario más afectado por la falta de pago: el relevamiento alertó que 4 de cada 10 personas menores de 35 años con préstamos activos presentan al menos una obligación en mora, tanto en entidades financieras como no financieras.
El informe del Cendeu también señaló que la mora de las familias pasó de ser del 12,1% en abril al 12,7% en mayo. En el caso de las empresas, el indicador pasó de 3,3% a 3,5%, y el total del sector privado avanzó de 7,3% a 7,7%.
Así las cosas, las deudas impagas por los créditos contraídos con el sistema financiero acumuló diecinueve meses en alza. En menos de dos años, la tasa de morosidad creció cinco veces: en octubre de 2024 era de 2,5%, mientras que en mayo de este año superó el 12%. Se trata del incremento más alto desde 2002, cuando el sistema de convertibilidad entró en crisis.
De las treinta entidades bancarias que más préstamos efectuaron a familias, en veintiséis la mora de mayo fue más alta que la de abril.
En cuanto a las entidades no financieras –que representan alrededor del 17% del total de préstamos a familias– la morosidad alcanzó en mayo el 32,2%, mientras que hace un año y medio era inferior al 10%.
Los jóvenes, los más afectados
Casi el 40% de los menores de 35 años que mantienen créditos vigentes, ya sea en entidades financieras o no financieras, registra al menos un préstamo en situación irregular. La tasa de morosidad para quienes tienen entre 18 y 25 años fue del 42,8%; mientras que para las personas de entre 26 y 35 años fue del 39,3%.
Estos porcentajes se ubican muy por encima del promedio general: entre las personas que tienen 36 y 45 años la mora fue del 31%; y la cifra bajó al 23,5% para quienes tienen entre 46 y 55 años.
Asimismo, más del 27% de las personas que tomaron préstamos –tanto con entidades financieras como no financieras– dejaron de ser sujetos de crédito ante las irregularidades en los pagos, lo que restringe su acceso a nuevos financiamientos y, consecuentemente, limita su capacidad de consumo.
Mientras la banca pública sostuvo el nivel de préstamos, las entidades privadas recortaron la oferta.
La Cendeu estimó que el crédito a familias difícilmente vuelva a ser un motor relevante de la economía en los próximos meses: el alto porcentaje de personas en mora y la pérdida de acceso al crédito formal explican esta proyección.





