Los hogares argentinos no recurren más al crédito en 2026: lo que cambió es que no pueden pagarlos
Un nuevo informe revela que el aumento de la morosidad, que alcanzó un nuevo récord en julio, no se explica por mayor crédito disponible ni porque más hogares recurran al financiamiento. Del análisis de datos de la última década, se observa que el año en que más hogares tomaron deuda fue 2019.
- Conclusión en Buenos Aires
- Por Aldo Battisacco
- Sep 9, 2026
En el marco de su línea de investigación económica, la Fundación Encuentro analizó la evolución del financiamiento y la morosidad de los hogares argentinos y advirtió que el incremento de las deudas impagas no puede explicarse por una supuesta expansión masiva del crédito.
De acuerdo con el análisis de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el 58,7% de los hogares urbanos recurrió a alguna forma de financiamiento durante el primer trimestre de 2026. El porcentaje se ubicó prácticamente en línea con el promedio de toda la serie 2016-2026 y por debajo del máximo del 61,6% registrado en 2019.
El dato que alcanzó niveles extraordinarios fue el de la morosidad. Según información basada en la Central de Deudores del Banco Central, la proporción de deudores en mora pasó del 13,6% en octubre de 2024 al 27,8% en junio de 2026. De esta manera, el indicador más que se duplicó en menos de dos años.
A su vez, el 15,5% del monto total adeudado por las familias se encuentra en situación irregular. La cifra contrasta con los registros de otros países de la región: 5,2% en Brasil y 3% en Chile.
Este miércoles, los bloques opositores de la Cámara de Diputados volverán a poner a prueba su capacidad para reunir quórum frente al oficialismo de La Libertad Avanza para llevar adelante una sesión convocada para avanzar en dar respuestas al endeudamiento de las familias y votar la prórroga de la Ley de Emergencia en Discapacidad. Desde las 11, jubilados, personas con discapacidad y ciudadanos endeudados se movilizarán a la Plaza de los Dos Congresos.

Más morosidad, no más hogares endeudados
El informe destaca que la diferencia entre ambos fenómenos resulta central: no aumentó significativamente la cantidad de hogares que recurren al financiamiento, pero sí se deterioraron las condiciones en las que deben afrontar sus obligaciones.
La utilización de cuotas, tarjetas, compras al fiado o préstamos puede generar resultados diferentes cuando disminuyen los ingresos reales, aumentan los gastos y se reduce la capacidad de pago de las familias.
El financiamiento forma parte de las estrategias habituales de los hogares para sostener sus gastos cotidianos. Sin embargo, no siempre se recurre a créditos otorgados por entidades financieras
Según el informe, el 33,7% de los hogares declara recurrir exclusivamente a cuotas o fiado, mientras que apenas el 2,7% utiliza exclusivamente bancos o financieras.
Estos datos muestran que el fenómeno excede al crédito bancario y está fuertemente vinculado con las formas en que las familias organizan su consumo y llegan a fin de mes.
Mayor impacto en hogares con niños
La presión financiera es especialmente significativa entre los hogares con niños y niñas. El 62,8% recurre a alguna modalidad de financiamiento, frente al 52,7% de los hogares sin niños.
Entre las parejas con hijos, la proporción asciende al 64,4%, mientras que alcanza el 61,4% en los hogares monomarentales.
El endeudamiento no constituye necesariamente una decisión excepcional o irresponsable, sino una herramienta utilizada por numerosas familias para afrontar sus gastos habituales
Para la Fundación Encuentro, estos datos reflejan que el endeudamiento no constituye necesariamente una decisión excepcional o irresponsable, sino una herramienta utilizada por numerosas familias para afrontar sus gastos habituales.
El informe concluye que atribuir el aumento de la mora a que los hogares comenzaron a tomar crédito de manera irresponsable implica perder de vista el principal cambio de los últimos años: la capacidad de las familias para afrontar obligaciones que ya formaban parte de sus estrategias económicas se deterioró.

