La exportación de carne afecta al mercado interno: se destinan menos animales y los precios no bajan
En las primeras semanas de marzo el precio de la carne vacuna se mantuvo estable. Sin embargo, desde la Sociedad Rosarina de Carniceros advirtieron que muchos productores optan por exportar a sus animales, lo que reduce la oferta en el mercado interno e impide un descenso en los precios.
- Ciudad
- Por elisa soldano
- Mar 18, 2025
Tras el fuerte aumento registrado en las primeras semanas de febrero, el precio de la carne vacuna parece haberse estabilizado en marzo. Sin embargo, los comerciantes rosarinos advirtieron dos cuestiones: por un lado, observaron que la apertura de exportaciones empezó a impactar en los valores de góndola impidiendo que, como ocurrió en otros momentos, algunos números bajen; pero también apuntaron que las subas reportadas días atrás no fueron trasladadas en su totalidad a los costos finales, por lo que el sector está operando con márgenes de rentabilidad muy ajustados.
El presidente de la Sociedad de Carniceros de Rosario, Juan Ramos, habló con Conclusión y reconoció que en las últimas semanas los precios se “estabilizaron”, aunque destacó que las variaciones dependieron del tipo de hacienda. Mientras que el ganado de mejor calidad -considerado como “hacienda especial”- mostró algunas subas días atrás, los animales más económicos reportaron una “pequeña baja”.
“Hoy el mercado de hacienda en pie terminó estable, sin subas ni bajas, pero hubo una entrada importante de 10.000 cabezas, lo que indica que los precios se van a mantener, aunque no sabemos por cuánto tiempo. Si la hacienda en el mercado diariamente está entre 3.000 y 5.000 cabezas puede haber variantes, pero si está en 10.000, el precio va a tender a quedarse en esos márgenes”, explicó el carnicero rosarino.
Ramos aseguró que, en el promedio general, los precios se mantuvieron en las primeras semanas de marzo. No obstante, alertó que los comerciantes no trasladaron a las góndolas la totalidad de los aumentos reportados en los primeros días de febrero.
“Como la carne tiene bastantes cortes -manifestó-, tratamos de no trasladar los aumentos a todos, porque sino hoy el kilo promedio de carne vacuna debería costar $14.000. En algunos casos se está manejando ese número, pero la mayoría no llega a ese valor, podemos hablar de entre $12.000 y $13.000 por kilo, porque no se está trasladando todo el incremento”.
Y detalló: “Como el comerciante encuentra falta de poder adquisitivo en sus clientes, frena muchos de los aumentos para retener al consumidor. Hoy nuestra lucha es para mantener las ventas, que el cliente vuelva, entonces se le ofrecen muchas variantes, no solo en la carne vacuna, sino también en el pollo, el cerdo o el elaborado, que es una parte importante en el conjunto del negocio”.
“Los márgenes con que se manejan las carnicerías son los mínimos, sumado al hecho de que todas las variantes alrededor aumentan, como luz, alquiler, empleados. Ese es el nudo de la situación, la poca rentabilidad”, lamentó el comerciante.
Ramos dijo, además, que el sector aún sufre las consecuencias de la sequía registrada en los últimos años. Ante la escasez de agua, los productores apuraron la venta de animales y esto generó un descenso en el nacimiento y crianza de terneros. “El campo necesita tres años después de una sequía como la que hemos pasado para recuperarse”, apuntó.
Exportaciones versus mercado interno
Hasta hace algunos meses, la producción de carne para vender al exterior y la destinada al consumo interno iban por dos carriles distintos, dado que para la exportación se usaban vacas de gran tamaño, por lo general de más de 400 kilos, mientras que dentro del país se consumen animales más pequeños, de entre 300 y 350 kilos.
“Hoy a muchos productores les conviene engordar un poco más a los animales y mandarlos a la exportación. Esto hace que los precios internos no lleguen a bajar como en otros momentos. La apertura de exportaciones no genera faltante de carne, pero antes las líneas de consumo interno y exportación iban totalmente separadas, y ahora no”, señaló Ramos.
A pesar de los malabares para no trasladar la totalidad del aumento a góndolas, las ventas en el sector continúan bajas y los clientes buscan estrategias para abaratar gastos, como el reemplazo de algunos cortes vacunos por otros más económicos.
En este sentido, el titular de la Sociedad de Carniceros de Rosario recordó que, por las vacaciones, enero y febrero son meses bastante atípicos para el sector -agravados ahora por el fuerte aumento de hace algunas semanas- y reconoció que las ventas están “tranquilas”.
“No sabemos qué va a pasar en el futuro, pero nos vamos a tener que acostumbrar a que la exportación tenga algo que ver en el precio del consumo interno”, cerró el comerciante, quien además expresó su incertidumbre por el comportamiento que tendrá el precio de la carne vacuna en las próximas semanas

