DOMINGO, 19 DE JUL.

Salarios estancados y boletas cada vez más altas: la suba de tarifas ahoga al poder de compra 

Un informe de la consultora Equilibra advirtió que, debido a los fuertes aumentos en tarifas, alquileres y transporte, el dinero que les queda a los argentinos a fin de mes sigue en terreno negativo. Los jubilados y los empleados públicos, entre los más golpeados por el ajuste.

 

Llegar a fin de mes es una tarea cada vez más difícil para los argentinos, en medio de una dinámica económica donde las boletas no paran de subir y los salarios permanecen estancados. La consultora Equilibra apuntó que los ingresos reales registrados de 14,5 millones de personas tuvieron un leve repunte del 0,1% durante marzo, mientras que el “ingreso disponible” —es decir, el dinero que efectivamente le queda a una familia luego de afrontar sus obligaciones— cayó un 0,4% y registró el nivel más bajo desde que la gestión libertaria asumió al Gobierno.

El poder de compra actual es un 12,2% inferior al registrado entre enero y septiembre de 2023, meses antes de que Javier Milei asuma a la presidencia. Asimismo, el ingreso real total se encuentra un 6,6% por debajo del período analizado.

En base a los datos recolectados por Equilibra, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo se ubicó en un 3,4%, los gastos fijos se dispararon un 5,1%. En este rubro se incluye el pago de alquileres, expensas, transporte, educación, comunicación, tarifas de servicios públicos y medicina prepaga.

Como estos gastos aumentaron por encima de los sueldos y de la inflación, se redujo drásticamente la capacidad de consumo de otros bienes y servicios, resintiendo aún más la economía.

Quienes perciben el haber mínimo (con bono incluido) fueron los más afectados por el aumento de servicios: sufrieron una caída mensual del 1,3% en su ingreso disponible y un desplome del 6,7% con respecto a marzo de 2025. Al comparar con los últimos meses de 2023, la pérdida de poder adquisitivo ascendió al 19,3%.

El ingreso disponible de las jubilaciones que superaron a la mínima registraron una retracción del 0,9% en marzo, con respecto a febrero, y del 1,9% interanual. Frente al 2023, perdieron un 19,8% de capacidad de compra.

En lo que respecta a empleados públicos, si bien en marzo experimentaron una mejora del 1,1% con respecto a febrero tras descontar sus gastos ineludibles, arrastran una caída del 4% interanual. Frente al promedio de enero-septiembre de 2023, su ingreso disponible se hundió un 25,9%.

Por último, los asalariados del sector privado mostraron una mayor resistencia frente a la crisis, pero sus ingresos reales disponibles sufrieron una baja mensual del 0,6% en marzo y acumularon un deterioro del 4,9% respecto a los niveles del 2023.

Incertidumbre para los próximos meses

El escenario a corto plazo no proyectó un alivio sostenido para el bolsillo de las familias. Las proyecciones elaboradas para abril son cautas: si bien la inflación general descendió del 3,4% al 2,6%, los gastos fijos continuaron con su tendencia alcista y tuvieron un incremento del 4,1%.

Desde Equilibra remarcaron que la desaceleración de la inflación podría permitir cierta recuperación en el ingreso real, pero advirtieron que “no está claro qué sucederá con el ingreso disponible” ante las persistentes subas de servicios regulados y consumos esenciales. Con este panorama, se corre riesgo de que las eventuales mejoras salariales acordadas en paritarias sean íntegramente absorbidas por el pago de servicios, imposibilitando que mejore la capacidad de consumo de los trabajadores y jubilados.

Fuente: X (@_equilibra).

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