Los trabajadores rurales siguen debajo de la línea de la pobreza mientras la Sociedad Rural celebra récords de producción y divisas
En la inauguración de la Exposición Rural, el gremio rural volvió a reclamar una recomposición urgente. Mientras la dirigencia del sector celebró las cifras de exportación, los trabajadores advirtieron que sus ingresos siguen muy lejos del costo de vida.
- Gremiales
- Jul 27, 2026
La inauguración de la 138ª Exposición Rural de Palermo dejó una postal de fuerte contraste: mientras que los empresarios del sector exhibían cifras récord de producción y divisas, los trabajadores se manifestaron para denunciar que sus salarios siguen sin cubrir sus necesidades básicas.
La protesta fue impulsada por la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) , que cuestionó la brecha entre las ganancias del sector empresarial y los ingresos de quienes sostienen la actividad todos los días.
Según el planteo sindical, un peón rural cobra hoy alrededor de 800.000 pesos, muy por debajo del 1.500.000 pesos, que de acuerdo con el Indec, necesita una familia para no caer en la pobreza.
El reclamo se produjo en un acto en el que participaron autoridades nacionales y en el que la conducción de la Sociedad Rural destacó que este año el campo aportará 83.000 millones de dólares.
Sin embargo, desde el gremio remarcaron que ese crecimiento no se refleja en los bolsillos de los trabajadores.
Además, la Uatre cuestionó la propuesta salarial de las patronales y de la Mesa de Enlace que proyecta llevar los ingresos a 1.500.000 pesos recién en junio de 2027.
Para la organización sindical, ese esquema llega tarde y no resuelve la pérdida de poder adquisitivo acumulada, según consignó la agencia Mundo Gremial.
En ese contexto, el sindicato pidió una recomposición inmediata y advirtió que no aceptará acuerdos que sigan dejando a los trabajadores rurales por debajo del costo de vida.
También ratificó que continuará con las negociaciones paritarias para intentar una mejora acorde a la realidad económica.
La manifestación dejó en evidencia una tensión que atraviesa al sector: por un lado, un campo que exhibe récords productivos; por el otro, miles de trabajadores que siguen reclamando salarios dignos para no quedar debajo de la línea de pobreza.

