SáBADO, 18 DE JUL.
Entrevista

Bárbaro: “El Papa siempre me decía que solo con unidad se puede tener destino, la fractura es fracaso”

El ex legislador e historiador Julio Bárbaro, compartió sus recuerdos al describir qué representaba su "amigo el Papa Francisco", en qué fue incomprendido y postergado. Pero destacó la sabiduría del Sumo Pontífice y su vocación de trabajo por la paz y el enucuentro.

 

El ex diputado nacional , politólogo y escritor Julio Bárbaro, se mostró muy “dolido”, por la muerte del Papa Francisco, agradeció a Dios porque “nunca” soñó “ser amigo de un Santo Padre”. «Él era la sabiduría y el amor al humilde y al necesitado. Y la búsqueda de la pacificación”.

Bárbaro reflexionó sobre su amistad con el Papa, y recordó que siempre le decía: “Si pudiera ser un símbolo de paz yo viajaría (a Argentina)».  «La primera vez que fui le dije, si usted hubiera nacido en Brasil jamás nadie se hubiera atrevido a hablar mal de usted. Me miró y me dijo, en Chile tampoco”.

El escritor se lamentó que desde el diario La Nación se haya convocado “a la rata de Loris Zanatta, que no es Humberto Eco, es un pobre tipo cuya única virtud es que los bancos le tiren 10 pesos para decir pavadas en contra de un hombre a cuya despedida va hasta el presidente de Estados Unidos. Entonces la Nación le da un rato largo la lora saneta, son cosas de nuestra mediocridad, de nuestro ser pueblerino. El Papa nos quedó grande. El Papa era la paz y era la solidaridad”.

El ex legislador nacional contó que con Francisco “también hablábamos de la muerte, la última vez que lo vi, el 14 de noviembre pasado, le digo, cuánto tiempo tengo y me dijo todo y bueno, era ese su humor su modo de tratar, fue un largo diálogo sobre esta iglesia que se abrió a las otras religiones pero también se abrió a los divorciados como yo se abrió a aquellos que habíamos tropezado en la vida. Se abrió a todos a las variantes de género a todas las sexualidades a todas las religiones”.

“El Papa logró rezar en el Muro de los Lamentos, con un rabino y a un mahometano. Es un ejemplo de paz al mundo, en una sociedad como la nuestra. Insisto, el Papa nos quedó grande. Hay conceptos que son brutales, definitorios. Pero además la trascendencia es aceptar que en la vida estamos de paso, que la única riqueza es la sabiduría, no el dinero. Y me ha pasado con muchos que se hicieron ricos y dejamos de vernos, quizás no teníamos de qué hablar. Yo no hablo de Miami, de esa pavada”, manifestó a Conclusión.

“Y me pareció siempre esa cosa de buscar en el otro la necesidad, el abrazo, el encuentro, la solidaridad, los inmigrantes, todos los dolores. Yo le pondría más una frase de Manzi, que duele como propia la cicatriz ajena, la decía sobre Dicepolín y me acordaba también de César Vallejo “de morir en París con aguacero un día del que tengo ya el recuerdo” y en la charla con el Papa “me di el lujo de recitar un poema de Borges yo dije la primera estrofa y él lo continuó. El era un sabio admiraba a Leopoldo Marechal un libro clave para él era Megafón o la guerra”.

Por último, le pedimos Bárbaro una mirada sobre que vendrá en Argentina, y afirmó “Me duele la esperanza de los necesitados porque es una esperanza sin salida. Y me duele la idea de que podamos pensar cada uno de los sectores de la grieta, de que solo se puede salir. Hay una sola salida con futuro, que es la unidad de los argentinos. Y eso el Papa lo sabía y lo promovía, y eso es lo que nos va a marcar a nosotros si hay futuro o no. Mientras haya fractura habrá fracasos si algún día alguien se atreve a la unidad, nos devolverá el destino”.

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