Capitanich respaldó la visita del papa León XIV y criticó la política exterior del Gobierno con Brasil
El senador Jorge Capitanich presentó un proyecto para declarar de interés la llegada del pontífice en noviembre de 2026 y, en una entrevista, vinculó esa agenda con la doctrina social de la Iglesia; además cuestionó los dichos del Gobierno contra Lula y la decisión brasileña de retirar a su embajador.
- Conclusión en Buenos Aires
- Por Aldo Battisacco
- Ago 13, 2026
El senador nacional Jorge Capitanich se refirió a la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre de 2026, y destacó la presentación de un proyecto en el Senado de la Nación para declarar de interés parlamentario la llegada del pontífice al país.
Según planteó el legislador, la presencia del Papa representa una oportunidad para recuperar valores universales como la paz, el diálogo, la solidaridad y la dignidad humana, especialmente en un contexto que, sostuvo, requiere trabajar “diariamente” para fortalecer la unidad del pueblo argentino.
El legislador también realizó una referencia a la doctrina social de la Iglesia y a los contenidos de la encíclica Magnífica Humanitas. En ese contexto, afirmó que el documento permite actualizar una tradición de pensamiento social a través de distintos pontificados.
El exgobernador del Chaco, vinculó esa línea con documentos históricos de la Iglesia y mencionó, los aportes de León XIII, Pío XI, Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II. Asimismo, citó encíclicas como Laudato Si’ y Fratelli Tutti, del papa Francisco. Para Capitanich, entre los ejes centrales de esa doctrina se encuentran la distribución universal de los bienes, el bien común, la solidaridad y el papel del Estado y de la sociedad.
“Estos conceptos hoy, más que nunca, se necesitan”, sostuvo el congresista al advertir sobre un proceso de debilitamiento del Estado y una creciente concentración del poder.
Críticas a la política exterior de Milei
Durante la rueda de prensa de la que participó Conclusión, Capitanich fue consultado por las tensiones diplomáticas con Brasil y por la decisión del gobierno de ese país de retirar a su embajador tras las declaraciones del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva. En ese marco, el senador cuestionó la postura del Gobierno argentino y diferenció entre la actividad política partidaria y la responsabilidad institucional que implica ejercer la Presidencia.
“Una cosa es apoyar políticamente y otra cosa es insultar y agraviar”, sostuvo Capitanich, quien consideró que las expresiones contra el mandatario brasileño constituyen una falta de respeto institucional y pueden afectar las relaciones bilaterales.
En ese sentido, remarcó la importancia estratégica de Brasil para la Argentina y destacó distintos hitos del vínculo bilateral y del proceso de integración regional, entre ellos los acuerdos alcanzados desde la década de 1980 y la posterior consolidación del Mercosur.
“Es el principal socio comercial de la República Argentina”, subrayó.
Capitanich sostuvo además que el Presidente tiene derecho a expresar sus preferencias políticas y respaldar a un candidato en otro país, pero cuestionó que esas acciones puedan realizarse con recursos públicos o mediante expresiones que, a su entender, perjudiquen la relación diplomática entre ambos países.
“Deben respetar la voluntad popular”
Consultado también por las críticas surgidas dentro del propio Gobierno hacia la vicepresidenta, Capitanich sostuvo que quienes ejercen cargos institucionales deben respetar el resultado electoral y la voluntad expresada por la ciudadanía. “Deben respetar la voluntad del pueblo argentino”, afirmó el senador.
Finalmente, Capitanich combinó su respaldo a la visita del papa León XIV con una defensa de los valores asociados a la doctrina social de la Iglesia y, al mismo tiempo, utilizó la entrevista para cuestionar aspectos de la política económica, institucional y exterior del Gobierno nacional. La llegada del pontífice, prevista para noviembre, se perfila como un hecho de relevancia política y social en un escenario donde diferentes sectores ya comenzaron a debatir el sentido de su presencia y los mensajes que podría transmitir durante su estadía.

