La demanda de ayuda alimentaria en centros municipales de Rosario creció casi un 30% este año
Un informe de la Subsecretaría de Abordajes Integrales destacó, además, que las raciones de comida entregadas a personas en situación de calle entre mayo y septiembre aumentó un 20,7% con relación a igual período del año pasado.
- Ciudad
- Sep 19, 2025
“Sacamos a 12 millones de argentinos de la pobreza”, dijo el presidente Javier Milei días atrás, desde el vecino país de Paraguay. Sin embargo, la situación en Rosario está lejos de ratificar esta declaración: en septiembre, la demanda alimentaria fue casi un 30% mayor que a fines de 2024, mientras que la entrega de comida a personas en situación de calle aumentó un 20,7%.
El dato se desprendió de un informe publicado por la Subsecretaría de Abordajes Integrales –que pertenece a la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat– que tuvo en cuenta la cantidad de viandas que se entregaron en los últimos meses en los más de cuarenta Centros Cuidar que funcionan en varios puntos de la ciudad. Estas asistencias alimentarias se brindan de lunes a viernes, durante el mediodía.
Ante el incremento de la demanda alimentaria, la Secretaría de Desarrollo Humano de Rosario pedirá un refuerzo presupuestario de 2.500 millones de pesos para atender las necesidades de cara al último trimestre del año.
Creció la demanda alimentaria en los Centros Cuidar
“De finales del 2024 a la actualidad se registró un 27.5% de incremento en asistencia alimentaria a personas que asisten a los Centros Cuidar. En cuanto a los almuerzos destinados a primera infancia y desarrollo infantil, se calcula un aumento del 18.5% al finalizar el corriente año”, precisó el informe de la Municipalidad de Rosario.
El documento también brindó información sobre las raciones alimentarias que se entregaron a personas en situación de calle en el marco del Operativo Invierno, el cual se desarrolló ente el 9 de mayo y la primera semana de septiembre.
Más gente en situación de calle pidió comida
Ente mayo y septiembre del 2024 e igual período de este año, la asistencia alimentaria a personas en situación de calle tuvo un aumento del 20,7%: la cantidad de viandas entregadas por los diferentes organismos que trabajan en la ciudad pasó de 59.850 a 72.260.
Al segmentar entre las diferentes organizaciones o establecimientos que brindan esta asistencia, se observó que las raciones de alimentos entregadas por los Ex Soldados Combatientes de Malvinas en las rondas nocturnas que realizan a diario aumentaron de 33.250 en 2024 a 40.020 en 2025.
Entre mayo y septiembre del año pasado los refugios municipales entregaron 26.600 platos de comida, cifra que ascendió a 32.240 durante igual período de este año.
Crecieron los llamados por personas en situación de vulnerabilidad
Por otro lado, el informe también apuntó que este año hubo un “aumento sostenido en las solicitudes de atención en comparación al 2024”.
Los llamados al Sistema Único de Atención (SUA) crecieron un 19,6% en la comparación interanual: entre mayo y septiembre de este año ingresaron a la línea 147 o al Munibot 4.244 solicitudes, en relación a los 3.549 contactos que hubo en igual período del año pasado.
Las atenciones espontáneas que llevó adelante la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat crecieron un 33,4% en la comparación interanual: entre mayo y septiembre del 2024 fueron 1.058, mientras que en igual período de este año ascendieron a 1.411.
Falta trabajo y los ingresos se deterioran
El lado B del incremento en la demanda de comida es la falta de empleo. La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) advirtió que en el segundo trimestre del año la desocupación en el Gran Rosario fue del 7,7%, marcando un incremento con respecto al trimestre anterior, cuando afectaba al 7,1%.
Entre abril y junio en el Gran Rosario hubo 55.000 personas desocupadas: 7.000 más que el primer trimestre del año.
No obstante, el dato más preocupante fue el de ocupación demandante, que en el Gran Rosario llegó al 14%: unas 101.000 personas que, teniendo un empleo, buscó otro, ya sea para mejorar su salario, cambiar de rubro o sumar mayores ingresos. Este fenómeno se explica por la alta informalidad en el mercado laboral y, también, por la caída del poder adquisitivo del salario.
Mientras que la subocupación –personas ocupadas que trabajan menos de 35 horas semanales y desean trabajar más– alcanzó en el segundo trimestre al 9,9%, equivalente a unas 71.000 personas en la región Rosario.
En conjunto, las personas con problemas de empleo –que por algún motivo están activamente buscando uno u otro distinto– abarca casi al 25% de la Población Económicamente Activa (PEA).
Asimismo, la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) informó que un rosarino necesitó casi $430.000 para no ser pobre en agosto, mientras que para cubrir sus necesidades alimentarias requirió $154.505. Para una familia de referencia, los montos fueron de $1.275.857 y $480.511, respectivamente.
En diálogo con Conclusión, la coordinadora Usina de Datos, Paula Durán, apuntó que algunos bienes y servicios –puntualmente los que tienen que ver con la vivienda– aumentaron más que los alimentos. Asimismo, advirtió que algunas familias –como una integrada por una mujer con dos hijos– necesitó más de un millón de pesos para no ser pobre. En este sentido, observó que hay salarios promedio del sector registrado, como es el caso de la enseñanza, que están por debajo de estos números. Dicho de otra forma, hay hogares sostenidos por un solo trabajador, cuyo ingreso no alcanza para satisfacer necesidades básicas.
Y añadió: “Entendemos que hay un deterioro de la situación ocupacional a partir de la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, jubilaciones y pensiones, que conforman las principales fuentes de ingreso en la mayoría de los hogares”.

