No fueron las importaciones, sino la caída de ventas: Essen explicó la causa de los casi 30 despidos en Venado Tuerto
La fábrica de ollas descartó haber importado productos terminados que reemplacen a los fabricados en su planta de Venado Tuerto. Asimismo, aclaró que para elaborar cacerolas se necesita una tecnología que no está disponible en el país.
- Economía
- Nov 25, 2025
La empresa Essen, cuya planta está ubicada en la ciudad de Venado Tuerto, al sur de la provincia de Santa Fe, despidió a fines de octubre a 29 trabajadores. En un principio se dijo que las desvinculaciones se debieron a la decisión de fabricar parte de las ollas y sartenes en China, pero recientemente la firma detalló que fue la caída de ventas lo que obligó a reducir su número de empleados.
“Hace 45 años que Essen fabrica la enorme mayoría de sus productos en su planta industrial de Venado Tuerto. La marca y la industria nacional son conceptos profundamente vinculados. La apertura reciente del mercado permitió ampliar la capacidad de innovación a través de nuevos productos que la compañía idea y diseña en Argentina, pero cuya fabricación se realiza en el exterior debido a que la tecnología necesaria para producirlos no existe localmente”, explicaron desde la empresa.
Y aclararon: “Estos desarrollos, realizados junto a proveedores internacionales, complementan la línea principal sin reemplazar la producción nacional. Dentro de estos productos importados, el rubro cacerolas —para el cual no existe tecnología de fabricación en el país— representó en 2025 sólo el 1,9% de las ventas”.
La firma santafesina descartó haber importado productos terminados que “reemplacen a los fabricados con la tecnología instalada en la planta de Venado Tuerto”. Asimismo, aseguró que continuará produciendo en el país.
Sin embargo, apuntó: “En los últimos meses, la demanda en Argentina disminuyó, lo que obligó a la compañía a realizar algunas desvinculaciones para adecuar la producción. En total se vieron afectados doce empleados efectivos y diecisiete de personal eventual. Estas medidas no están relacionadas en lo más mínimo con la fabricación importada de productos, sino exclusivamente con la baja de la demanda”.
Por último, la emblemática fábrica de ollas aseguró que trabajará para “recuperar los niveles de producción y demanda”, al tiempo que confió en lograrlo durante “los próximos meses”.
Essen nació en 1954, cuando Armando Yasci y su esposa Teresa Bompessi iniciaron, en Venado Tuerto, una pequeña empresa de fundición de aluminio para la fabricación de mecheros de cocina, entre otros productos. Bajo el liderazgo de su hijo Wilder, el negocio familiar prosperó hasta cubrir la demanda de todas las cocinas a gas de la Argentina.
A fines de la década del setenta, durante un viaje a Nueva York, Wilder y su amigo Roberto Angelini descubrieron una cacerola de aluminio que les llamó la atención y decidieron crear un modelo propio en su fundición. Luego de dos años de pruebas y errores, produjeron las primeras cacerolas a las que denominaron “Essen”, que significa “comer” o “comida” en alemán, idioma vinculado a las raíces de Mirta, la esposa de Wilder.
Realizaron diferentes intentos para encontrar la mejor forma de comercializar sus productos, hasta que, a partir de una sugerencia de su esposa, Wilder decidió organizar una reunión con las vecinas de un pueblo cercano a Venado Tuerto. Así nació el Encuentro de Cocina Essen, que probó ser un efectivo camino para llegar a todos los hogares.
Actualmente, la firma procesa unas 15 toneladas de aluminio por día y produce cerca de 600.000 cacerolas al año.
Fuerte crisis en la industria metalúrgica
El secretario de organización de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Venado Tuerto, Diego Olave, habló con Splendid AM 990 y manifestó: “La de Essen es una situación complicada, como en todas las empresas que tenemos habilitadas en nuestra región, que están registrando muchísimas bajas”.
El sindicalista puntualizó que “en los últimos seis meses, además de 34 despidos en Essen, también tuvimos 30 bajas en Corven Amortiguadores, y en Corven Moto, donde trabajan 700 trabajadores, tuvimos unos 120 despidos”.
El dirigente afirmó que esto es consecuencia de “una gestión de desindustrialización del Gobierno” y recalcó que el sector metalúrgico “es el segundo más golpeado después de la construcción”.
En este sentido, remarcó que Venado Tuerto es “una ciudad de 100.000 habitantes, con un parque industrial importantísimo, pero todos los rubros están en la misma situación y a un trabajador que se queda sin empleo después le cuesta conseguir una salida laboral”.

