Por obras en la pista, el aeropuerto de Rosario estará cerrado entre septiembre y diciembre
El balizamiento y reparación de la pista iba a ser financiado por provincia y Nación, pero hace unas semanas el gobierno de Javier Milei se retiró de esta inversión, que será absorbida íntegramente por Santa Fe. Hubo críticas de Pullaro.
- Ciudad
- Ago 7, 2025
El Gobierno de Santa Fe anunció durante la mañana de este jueves que se hará cargo del balizamiento y reconstrucción de la pista del Aeropuerto Internacional Rosario “Islas Malvinas”. En principio, la provincia sólo iba a pagar la mitad de estas obras, pero en las últimas semanas el gobierno de Javier Milei anunció que no aportará su parte, por lo que la totalidad de los trabajos serán llevados adelante por la gestión local.
Se prevé que las obras comiencen el 1 de septiembre, mientras que el aeropuerto cerrará de forma temporal entre el 20 de septiembre y el 18 de diciembre, si no hay inconvenientes o demoras. Desde el gobierno santafesino estimaron que estas mejoras permitirán recibir aviones de mayor porte –de hasta 350 pasajeros– y harán que el aeropuerto tenga mejores parámetros de seguridad y esté operativo aún en jornadas de niebla.
Tiempo atrás, el Gobierno local había firmado un acuerdo con el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna) y con la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) para concretar estas obras: los entes nacionales aportarían la mitad de los recursos, mientras que la provincia se haría cargo del 50% restante. Sin embargo, y a pesar de que la licitación estaba en marcha, hace un par de semanas Nación canceló su participación en estos trabajos, que serán absorbidos en su totalidad por Santa Fe.
En una conferencia de prensa que tuvo lugar en el aeropuerto, el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, manifestó: “Las obras se llevarán adelante en los plazos previstos en los convenios que habíamos firmado con los organismos nacionales, que preveían cerrar la pista en septiembre y terminar las obras a fines de diciembre”.
Y añadió: “Vamos a llevar adelante una licitación directa en el marco de la urgencia que requiere la reparación de la pista. Se va a convocar a todas las empresas interesadas para que puedan presentar nuevas ofertas. A partir del 20 de septiembre la pista podrá estar siendo remodelada y el 18 de diciembre, si las condiciones lo permiten, podrá estar totalmente modernizada”.
El ministro aclaró que el balizamiento y la remodelación de la pista le dará al aeropuerto de Rosario un “salto de estándar de seguridad”: pasará de la categoría 1 a la 3, pudiendo recibir aviones de 350 pasajeros, mientras que hoy la tripulación máxima es de 170 personas.
Por su parte, la secretaria de Transporte de Santa Fe, Mónica Alvarado, detalló que se construirán dos plataformas con pendientes y desagües para “evitar conflictos con lluvias” y se ampliarán los ángulos de viraje, para que las aeronaves puedan doblar con más facilidad.
La funcionaria también aclaró que, en materia de balizamiento, se colocarán luces de distintos colores en el borde y en el centro de la pista, lo que permitirá realizar “maniobras de despegue y aterrizaje aún cuando hay niebla densa”.
Milei se borró de la inversión
Por su parte, el gobernador Maximiliano Pullaro intervino en la conferencia y comentó cómo iba a ser la inversión de esta obra en un principio: “La provincia iba a pagar la primera etapa y los adelantos, y el Estado nacional iba a pagar los últimos tramos de la obra. Lamentablemente, Nación creyó que podíamos esperar y anunció que no iba a colaborar, no iba a aportar el 50% de los recursos, que en realidad le corresponde, porque también recauda de los diferentes aeropuertos”.
“Después de un largo debate, entendimos que no podíamos esperar más tiempo porque la pista no está en buen estado. Cuando aterriza un avión tiene que ir una cuadrilla a evaluar si no hay desprendimiento de asfalto, para que esto no afecte a las turbinas de los aviones”, continuó el gobernador.
Y cerró: “Hemos acompañado mucho al Gobierno nacional. Creemos en el equilibrio fiscal, así lo demostramos, pero también creemos que el Estado no se puede retirar de obras centrales, eso genera un atraso de infraestructura mundial, que es fundamental para el desarrollo”.

