LUNES, 20 DE JUL.

Un rosarino necesitó en julio más de $400.000 para no caer en la pobreza

En julio, tanto la Canasta Básica Total (CBT) como la Alimentaria (CBA) subieron un 3,3% en Rosario, ubicándose por encima de la inflación informada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que fue del 1,9%. 

 

Un rosarino necesitó en julio $422.152 para no ser pobre y $152.747 para no caer en la indigencia, según un relevamiento realizado por la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Con respecto a junio, tanto la Canasta Básica Total (CBT) como la Alimentaria (CBA) subieron un 3,3%, por encima de la inflación oficial, que fue del 1,9%.

El documento destacó que en los primeros siete meses del año la CBT subió un 7,3%, mientras que la CBA tuvo un alza del 9%. En la comparación interanual –es decir, con respecto a julio del año pasado–, los incrementos fueron del 9,5% y del 10,7%, respectivamente.

“En julio el incremento de la CBA fue más moderado que el registrado en junio (4,5%), aunque refleja un nuevo aumento en los precios de los alimentos básicos. En términos interanuales, la Canasta mostró una suba del 10,7%, ubicándose por debajo de la variación de precios generales de la economía, lo que sugiere cierta estabilidad relativa en el costo de los alimentos básicos en los últimos doce meses”, apuntó el informe.

Fuente: Usina de Datos de la UNR.

A diferencia de junio, donde la CBT creció por encima de la CBA debido al mayor costo del componente no alimentario, en julio ambas avanzaron al mismo ritmo. Esto indica que los servicios y gastos no alimentarios continúan representando una parte importante del presupuesto de los hogares.

En junio, la CBT costó $408.480, mientras que en mayo rondó los $386.622: en la comparación mensual se encareció $13.672‬, mientras que en los últimos dos meses el aumento fue de $35.530.

En el caso de una familia de referencia, compuesta por dos adultos y dos menores, en junio se requirieron $1.214.741 para no caer en la pobreza, mientras que en julio el monto ascendió a $1.255.400, encareciéndose en $40.659‬. Como en mayo la CBT era de $1.150.630, el incremento bimestral ascendió a $104.770.‬

¿Cuáles fueron los alimentos que más aumentaron?

Julio mostró aumentos en los precios de los alimentos frescos –en particular carnes, verduras, hortalizas y tubérculos— que impulsaron la suba de la Canasta Básica Alimentaria.

El alza se concentró en raíces y tubérculos (+37,4%) y verduras y hortalizas (+9,9%), productos de consumo cotidiano que suelen tener un impacto mayor en el presupuesto de los hogares de menores ingresos. También se registraron aumentos en bebidas y jugos (+5,2%) y en carnes (+3,2%).

En contraposición, disminuyeron los precios de azúcares y dulces (-7,1%), lácteos (-3,7%) y el pan (-1,2%), lo que suavizó el aumento total.

Medidos en pesos, aceites y grasas subió en julio, con respecto a junio, $71; las bebidas y jugos mostraron un alza de $431; las carnes $1.710; las raíces y tubérculos $2.489; las verduras y hortalizas $1.192; las frutas $168; los condimentos $27; y las legumbres $8.

Por el contrario, el azúcar y los dulces bajaron $170; los cereales y derivados $19; los lácteos $727; el pan $334; mientras que los huevos se mantuvieron estables.

El relevamiento advirtió que la CBA de julio, para un adulto, costó $152.474, mientras que la de junio rondaba los $147.800 y la de mayo los $141.406. En la comparación mensual se encareció $4.947, mientras que en la bimestral la suba fue de $11.341.

La suba de precios resiente a las familias

El relevamiento de la Usina de Datos contempla a cinco tipos de hogares. La situación que afrontan las diferentes familias varían según la cantidad de integrantes y las edades de los mismos, y depende, además, de si son propietarios de la vivienda en la que habitan o la alquilan.

El primer hogar estuvo integrado por un adulto de unos 40 años, propietario de la vivienda. Esta persona necesitó en julio $152.747 para no ser indigente y $354.415 para no caer en la pobreza.

Una familia tipo, integrada por dos adultos y dos menores, que era propietaria del inmueble en el que residía, requirió $475.044 para cubrir la CBA y $1.255.033 para satisfacer sus necesidades básicas. “Este grupo registró la CBT más elevada, que se explica por el tamaño del hogar, aunque se ve moderado por la propiedad de la vivienda, que reduce el costo total”, señaló el informe.

El tercer hogar, integrado por una mujer adulta y dos hijos menores de edad, inquilinos, necesitó $331.462 para comprar alimentos y $1.021.214 para no ser pobre. La CBT de este grupo se encareció $40.000 entre junio y julio, números que advirtieron sobre el impacto económico que tiene el alquiler y el cuidado infantil.

Una familia integrada por una pareja de adultos mayores, ambos jubilados y propietarios, necesitó en julio $229.121 para no ser indigente y $611.864 para afrontar sus necesidades básicas. Si bien la CBA considera menores requerimientos calóricos en este tramo etario, en estos hogares los gastos en salud adquieren un peso relativamente mayor respecto a otros grupos.

La última familia analizada, integrada por dos jóvenes inquilinos, necesitó $311.605 para no ser indigente y $960.529 para no caer en la pobreza. El informe consideró que estos números “reflejan el fuerte impacto del alquiler en hogares pequeños”.

Los ingresos de una familia rosarina debieron subir en julio más de $40.000 para cubrir necesidades básicas by Conclusión TV

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