DOMINGO, 19 DE JUL.

El precio de la carne se estabilizó en las últimas semanas, contenido por ventas que cayeron hasta un 20%

El presidente de la Sociedad de Carniceros de Rosario, Juan Ramos, advirtió que, hacia fin de mes, cada vez más personas pagan sus compras con tarjetas de crédito; y advirtió que empezaron a notarse algunas demoras en los pagos que los comerciantes hacen a los abastecedores. 

 

Mientras hacen malabares para que los números cierren, las carnicerías de Rosario son testigos de un cambio de época en cuanto al consumo: ante el deterioro del poder adquisitivo, y con ventas que cayeron entre un 15% y un 20%, los ciudadanos optan por comprar cortes más económicos, como pulpas o carne molida. Además, se advierte que hacia fin de mes cada vez más personas abonan con tarjeta de crédito.

En las últimas semanas, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) informó que en abril, y con respecto a marzo, el precio de los cortes bovinos en Rosario subió un 6,1%, acumulando un incremento del 26,2% en el primer cuatrimestre y del 65,1% en la comparación interanual. En tanto, la consultora Labour, Capital & Growth (LCG) indicó que el precio de la carne bajó un 1,8% durante la segunda semana de mayo.

Fuente: Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).

Pero estas variaciones no se advirtieron en las carnicerías locales. El presidente de la Sociedad de Carniceros de Rosario, Juan Ramos, habló con Conclusión y detalló: “Hace dos o tres semanas, y un poquito más también, que la carne -tanto vacuna, porcina y aviar- está estable, no sufrió ninguna variación. El consumo está bastante bajo y eso sirve para que los precios se mantengan”.

En relación a los números del Ipcva, el carnicero reconoció el incremento cercano al 6%, pero advirtió: “Lo que se traslada a la gente no es eso, porque al estar el consumo y el poder adquisitivo tan complicados, el comerciante trata de aumentar lo menos posible y eso hace como una barrera para que la carne no suba. También hay que ver las categorías, pero ahora las carnes premium y las de menos calidad están iguales. El tema fundamental es la caída del consumo, que en este mes de mayo se nota mucho más”.

“Los porcentajes que se dan a conocer -completó Ramos- tienen cierto asidero, pero en la práctica, en el mostrador, la carne ni subió ni bajó, se mantuvo estable. El comerciante tiene muchas variantes, por ahí sube un poco algún corte y baja otro, para que tenga salida. Son estrategias que uno toma. Además, las subas no se trasladan al mostrador al 100%, sino que a veces se aplica un 50% o, si al otro día vuelve a bajar, directamente no se traslada, porque uno quiere que la gente siga viniendo”.

Fuente: Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).

El comerciante también aseguró que los precios de los abastecedores se mantienen estables -con valores que oscilan entre los $6.700 y los $7.200 por kilo, según la calidad de la carne-, pero advirtió: “Los pagos del carnicero al abastecedor están un poquito complicados. Una media res de carne está entre $600.000 y $700.000, hay que juntar esa plata, y hoy hay un poco de desfajase en los pagos, eso se nota porque también los márgenes son muy chicos. Antes llegaba el camión y se pagaba automáticamente o al otro día, pero hoy las compras se abonan hasta a quince días y no se paga el total, sino lo que se va pudiendo, es una mecánica absolutamente nueva”.

Ramos señaló que las ventas en las carnicerías rosarinas cayeron entre un 15% y un 20%, aunque hay semanas que este porcentaje es superado. Asimismo, aseguró que hay un “efecto serrucho”, en donde el consumo -atado al poder adquisitivo de los clientes- merma a medida que avanza el mes, y alertó que en el último tiempo aumentó el uso de tarjetas de crédito para abonar las compras, una tendencia que aumenta a fin de mes.

“Los costos se han mantenido y el carnicero trata de trabajar con el mínimo margen de ganancia para no subir demasiado la carne. Si pensamos en lo que estamos pagando, la carne tendría que estar entre $15.000 y $18.000 como mínimo”, apuntó.

¿Qué compran los rosarinos?

Ramos, que es tercera generación de carniceros, señaló que el sector asiste a un “cambio total de paradigma”, en donde se modificó de forma sustancial el consumo. “Hoy tenemos pulpa de cerdo -ilustró-, antes era utópico que alguien fuera a consumir nalga, cabeza de lomo o cuadril porcino. Todo lo que sea elaborado hoy tiene una importancia en el negocio fundamental, porque es donde se puede sacar un poco más de rendimiento. Antes se vendía solamente cortes vacunos, ahora la carnicería es un compendio de todo, de cerdo, de pollo, de elaborados”.

En relación a cuáles son los cortes más elegidos por los clientes, el carnicero enumeró: “Las pulpas, como la nalga, el jamón cuadrado y la cabeza de lomo, es lo que más elige la gente porque le sirve para todo. También se ven variantes con el brazuelo, el chingolo o la picada, que se está consumiendo bastante porque salen un montón de platos. La gente piensa mucho en el bolsillo, analiza qué le rinde, varia entre los cortes más económicos y cambia las comidas, hace guisos, estofados, cosas compuestas. Ahora se elige entre todos los cortes de la carne, según lo que más le conviene, que sea más barato y que le sirva”.

Fuente: Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).

El informe del Ipcva informó que, en abril, el precio del pollo fresco mostró una suba mensual del 8%, mientras que el pechito de cerdo aumentó un 1,7%. En la medición interanual los incrementos fueron del 45% y del 74,2%, respectivamente.

La media res, en tanto, aumentó un 7,1% con respecto a marzo; un 24,2% en el primer cuatrimestre; y un 60,8% en comparación a abril del año pasado.

Las mayores subas de precios reportadas durante abril en Rosario, siempre según el Ipcva, se dieron en el osobuco (9,4%), la carnaza común (8,1%) y el roast beef (7,9%). En cambio los menores aumentos se registraron en el bife ancho (4,9%), la colita de cuadril (3,3%) y el peceto (5,1%).

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